Edición Nº 2846
Jornada Central

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La desaparición de Viana: de ícono del mueble a la absorción comercial

Viana, la histórica cadena de tiendas de muebles y electrodomésticos en México, cerró sus operaciones tras ser adquirida por Grupo Coppel hace años.

Redacción Jornada Central
Foto: xataka.com.mx

La cadena de tiendas Viana, que durante más de seis décadas fue un referente en la comercialización de muebles, línea blanca y calzado en México, dejó de existir tras un proceso de consolidación en el mercado minorista. Fundada originalmente en la Ciudad de México, la empresa logró expandirse por diversas entidades del país, convirtiéndose en un destino común para las familias mexicanas que buscaban equipar sus hogares mediante esquemas de crédito accesible.

El punto de inflexión para la compañía ocurrió cuando Grupo Coppel anunció la compra de la totalidad de las sucursales de Viana. Esta transacción permitió a la cadena compradora integrar los puntos de venta de Viana a su propia red logística y comercial, lo que resultó en la sustitución de la imagen corporativa y la oferta de servicios de la marca original por la de la nueva firma propietaria.

Durante su auge, Viana se caracterizó por una fuerte presencia en zonas urbanas densas y centros comerciales, destacando por una estrategia de ventas masivas dirigida a los sectores populares. La desaparición de la marca no solo representó un cambio de propietario, sino también la culminación de un modelo de negocio tradicional que enfrentó presiones competitivas ante la modernización del sector retail en el país.

Hoy en día, las antiguas ubicaciones que alguna vez portaron el logotipo de Viana forman parte del tejido comercial de Coppel, consolidando la presencia de este último en el territorio nacional. Este caso ilustra la tendencia de absorción corporativa que ha transformado el paisaje de las tiendas departamentales en México a lo largo de los últimos años, donde las empresas de mayor escala han absorbido a competidores regionales y locales para fortalecer su dominio en el mercado.

Aunque el nombre Viana ya no se encuentra en las fachadas de los establecimientos, la memoria de la marca persiste entre los consumidores que durante años acudieron a sus pasillos para adquirir artículos para el hogar. La transición marcó el fin de una era para una firma que, desde sus inicios en la capital del país, logró escalar hasta consolidarse como una de las opciones más reconocidas por la población mexicana.

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